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La gran mentira que te dices todos los días

En ocasiones vamos por la vida mintiéndonos frecuentemente y no prestamos atención a lo que estamos haciendo y el daño que nos causamos.

El problema de mentirnos es que nos limita, ya que aunque sabemos que nos decimos mentiras, especialmente cuando usamos pretextos o excusas para justificar lo que no hacemos, con el paso del tiempo nos convencemos de que nuestras excusas no son mentiras, y terminamos creyendo que son verdad.

Tenemos la tendencia a mentirnos para sentirnos mejor en el momento, pero cuando te mientes frecuentemente puedes terminar con una vida de frustración, falta de progreso, y frenando tu desarrollo personal.

Es más cómodo mentir y nos salva del malestar físico y social al no hacer nada para cambiar, claro solo es útil en el corto plazo. Pero a la larga, nos va debilitando y encadenado a una vida que no es la que soñamos y sin explotar nuestro potencial.

“No puedo levantarme temprano y hacer ejercicio, a pesar de saber que contribuirá a mi calidad de vida”

“No puedo dejar de comer en exceso por las noches. Aunque sé que me ayudaría a  mejorar mi salud y estado físico.”

“No tengo tiempo de estudiar y aprender algo nuevo cada día, a pesar de que sé que me convertirá en una mejor persona”

“No puedo empezar mi propio negocio a pesar de que me daría libertad y podría ayudar a muchas personas.”

“No puedo seguir mis sueños a pesar de que me dará muchas satisfacciones y alegrías.”

“No tengo tiempo para convivir con mi familia aunque podría fortalecer nuestra relación y fomentar una comunicación más abierta y honesta”.

Los enunciados anteriores solo son algunos ejemplos del tipo de mentiras que puedes estar usando actualmente. “No puedo, no puedo, no tengo, no tengo” en realidad significa “No, no quiero, tengo miedo, o ni siquiera puedo intentarlo”.

Es una forma de protegernos y mantenernos en nuestra zona de confort. Eso es lo que  “No puedo y no tengo” significa realmente.

Lo que debes preguntarte en este momento es si en realidad no puedes, no tienes tiempo, o no quieres, antes que nada tienes que ser honesto contigo mismo. Empieza con eso y posteriormente verás hacia donde puedes ir.

La próxima ocasión que  te digas, “No puedo, No tengo”, o cualquier excusa similar, debes detenerte y preguntarte en voz alta, “¿Por qué no?”

¿Es que no puedes o que no quieres? o el miedo te detiene, pero no es que no puedas.

Cuando reflexionas realmente si no puedes, te darás cuenta que solo son excusas que utilizamos para mantenernos como estamos sin hacer nada, pues son muchos los obstáculos que nos detienen. Pero en realidad los obstáculos invisibles que visualizas los has creado solo en tu mente.

Tu cuerpo es capaz de sobrevivir sin alimento algunos días, tu mente puede ser entrenada para conciliar el sueño cuando se lo indiques, y se puede aprender un nuevo idioma a cualquier edad.

Puedes separar tiempo para hacer ejercicio, estar con tu familia, o empezar el negocio que tanto anhelas.

Tú puedes y tienes todo lo necesario para lograr lo que deseas. Nunca se es demasiado viejo para cambiar.

Todo comienza con decir: “Yo puedo y lo haré”

Dejemos de mentirnos a nosotros mismos, empecemos a eliminar las excusas y temores, busca salir de tu área de confort y empieza hoy mismo a dejar de mentirte. Solo así empezarás a cultivar tu Desarrollo Personal y lograr la vida que quieres.

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